Analisia, Venezuela

¿Qué hay detrás de los mega-conciertos con “fines humanitarios”?

Medios internacionales definieron como “batalla de los conciertos”, la realización del «Venezuela Aid Live», en Cúcuta, Colombia (organizado por el magnate británico Richard Branson, fundador del grupo Virgin) y el concierto “Hands Off Venezuela”, organizado por el Gobierno que presidente Nicolás Maduro en el puente de Tienditas, ubicado en el estado fronterizo del Táchira (suroeste del país) para rechazar el injerencismo y los ataques intervencionistas de EE.UU. y sus aliados.

El megaconcierto, organizado por el magnate británico Richard Branson, en el cual se hizo presente el diputado opositor venezolano Juan Guaidó, coincidió con el arrogante ultimátum que el mismo Guaidó estableció para este sábado 23 de febrero, fecha en la cual pretende introducir a Venezuela un cargamento de “ayuda humanitaria” procedente de Estados Unidos.

Lo que llama la atención es observar como el día de ayer, las mayores agencias de noticias y los medios internacionales hegemónicos, se hayan dado la tarea de publicar, casi simultáneamente, reseñas históricas de los conciertos que en el reciente pasado fueron organizados por “una buena causa”.

La legitimación internacional del concierto “Live Aid Venezuela”, se concretó proponiendo a la opinión pública mundial la idea que ese recital se ubique en una línea de continuidad con los demás conciertos que en tiempos recientes fueron organizados y promovidos para “exponer al mundo – a través de la música una situación humanitaria”.

Vale la pena recorrer esta lista de conciertos para desenmascarar esta operación comercial y mediática, que pretende reforzar, frente a la opinión pública mundial, la imagen distorsionada de Venezuela como un país hambriento y al borde del colapso social.

Las agencias de noticias y los grandes medios de comunicación a nivel internacional hicieron énfasis en el propósito del concierto, recalcando que esto serviría para “recaudar fondos” para el envío de “ayuda humanitaria”.

Veamos entonces, cuáles fueron los otros conciertos que se evocaron ayer para crear una matriz de opinión favorable a la iniciativa “Live Aid Venezuela”, cuyo nombre, como veremos no fue para nada casual.

La larga lista de los mega-conciertos con “fines humanitarios”

Concierto para Bangladesh (1971)

Fue organizado por el ex Beatle George Harrison y se realizó el 1° de agosto de 1971 en el Madison Square Garden de Nueva York. Asistieron más de 40 mil personas, participaron artistas como Ringo Starr, Bob Dylan y Eric Clapton. Se recaudaron más de 243 mil dólares, que serían destinados a los refugiados del conflicto originado de la separación de Bangladesh de Pakistán.

Live Aid (1985)

Fue uno de los festivales más masivos de la historia de la música con la importante misión de recaudar fondos en beneficio de Etiopía y Somalia. Fue impulsado por el vocalista de la banda irlandesa Boomtown Rats, Bob Geldof. Se realizó el 13 de julio de 1985, con 162 mil asistentes en dos estadios simultáneamente. Uno, en el estadio de Wembley, en Londres (Inglaterra), y el segundo, en el estadio John F. Kennedy, de Filadelfia (Estados Unidos).

1988: en Wembley por Mandela

El 12 de junio de 1988 se realizó en Londres, un concierto de 11 horas a favor de la liberación de Nelson Mandela, líder sudafricano de la lucha anti-apartheid. Participaron artistas de renombrecomo Simple Minds, DireStraits, Sting, George Michael, Eurythmics, Eric Clapton, Whitney Houston, StevieWondery 600 millones de telespectadores lo siguieron. 19 meses después, Mandela fue puesto en libertad.

2003: Víctimas del SIDA

El 29 de noviembre 2003, Ciudad del Cabo acogió el “46664 Concert”, a favor de las víctimas del SIDA y en torno a Nelson Mandela (el 46664 era su número de detenido) y artistas como Bono, Johnny Clegg y Beyoncé. Fue seguido por millones de telespectadores.

2005: Tras el tsunami

El 22 de enero de 2005 en Cardiff (Gales) se organizó un concierto de apoyo a las víctimas del tsunami asiático de fines de 2004, con una veintena de grupos y artistas británicos, que permitió recaudar más de 2 millones de dólares (1 millón 302 mil pesos).

2005: “Live 8”

El 2 de julio de 2005, alrededor de 1,5 millones de personas asistieron a una serie de conciertos del “Live 8” impulsados por Bob Geldof contra la pobreza en África y para presionar a los dirigentes del G8, que reunieron artistas de reconocida fama internacional.

Fue una serie de diez conciertos que se celebraron simultáneamente el 2 de julio de 2005 en diferentes partes del mundo, como Londres, París, Roma, Berlín, Tokio, Johannesburgo, Moscú, Filadelfia, Edimburgo y Toronto.

2007: “Live Earth”

El 7 de julio de 2007, el concierto “Live Earth”, una iniciativa del expresidente estadounidense Al Gore, buscó sensibilizar al público sobre los desafíos climáticos en ocho ciudades: Londres, Nueva York, Sídney, Hamburgo, Tokio, Johannesburgo, Rio y Shanghái.

2008: Paz sin fronteras

La iniciativa buscaba resolver la crisis diplomática que, entonces, había entre Ecuador, Venezuela y Colombia, luego de que el ejército colombiano violara la soberanía del Estado ecuatoriano, pues, en esos días, los uniformados habían entrado sin permiso para bombardear un campamento de las Farc en el que murió Raúl Reyes. El concierto se hizo en el Puente Internacional Simón Bolívar en la frontera de Venezuela y Colombia con la presencia de artistas internacionales de renombre.

2009: Concierto por la paz en Cuba

Concierto con presencia de artistas internacionales de renombre, que fue organizado para promover mejores relaciones entre Miami y La Habana.

2010: Hope forHaitiNow

Días después de que un terremoto arrasara Haití, con un saldo de unas 200 mil personas fallecidas en la isla, comenzaron los planes para reunir fondos y proporcionar ayuda.

Durante el evento, que duró dos horas, actuaron estrellas de la música como Beyoncé, Sting, Jennifer Hudson y Rihanna. Se recaudaron más de 60 millones de dólares.

2001: Héroes del 11 de septiembre

El 21 de septiembre de 2001, un concierto de solidaridad con las víctimas del 11 de septiembre congregó, de Nueva York a Los Ángeles, a estrellas de la canción (Bruce Springsteen, Stevie Wonder…), del cine (Robert De Niro, Clint Eastwood, Julia Roberts…) y del deporte (Muhamad Ali). “A tribute to heroes” recaudó 150 millones de dólares (más de $97.672 millones de pesos).

Analizando esta larga lista de conciertos, nos damos cuenta que esas iniciativas tienen algunas características en común: ser mega-conciertos organizados y promocionados por las grandes empresas transnacionales de la música; ser eventos en los cuales participan cantantes y personalidades de renombre que pretenden mostrarse como artistas sensibles frente a los “grandes problemas que afligen la humanidad” y comprometidos con las “buenas causas”; ser recitales que se pretenden presentar como apolíticos y a la vez obedecen a la lógica capitalista de la caridad, de la beneficencia.

Se recaudan fondos cuantiosos, pero después de realizado el evento, no es tan fácil saber cómo estos fondos serán empleados. Sobre este tema, el periodista y analista político David Rieff publicó evidencias sobre el famoso concierto Live Aid 1985. Según el periodista, ese evento contribuyó a agudizar la crisis en Etiopia. “Hay una diferencia entre recaudar dinero y gastarlo bien”, afirmó Rieff. Una parte de los recursos recolectados, según el reportero y otros medios, fueron desviados por el Frente de Liberación Popular de Tigray para comprar armas, que contribuyeron a agravar la guerra civil que se desarrollaba en el país, que fue la responsable de la crisis de hambruna por la que se hizo el concierto.

Y el “Live Aid” no ha sido el único concierto benéfico cargado de sombras y rodeado de polémicas.

Todos estos eventos, si los analizamos detenidamente, no presentan una propuesta política que aspire a promover transformaciones sociales y erradicar las causas de las dificultades que vive la humanidad, sobre todo en los países del Sur del mundo.

Estos eventos promueven la lógica de la caridad, de la beneficencia, del asistencialismo, desconociendo los paradigmas políticos socialistas y progresistas que sí buscan construir sociedades diferentes en los países en desarrollo.

No es por casualidad que la lista de conciertos que ayer se iba divulgando, se presentaba como un elenco apolítico, ni de derecha, ni de izquierda. Esto no nos sorprende: desde hace tiempo que el pensamiento posmoderno quiere hacernos pensar que derecha e izquierda son conceptos superados, obsoletos, que las clases sociales ya no existen y que los partidos políticos tradicionales no sirven y son expresión del pasado.

Música, conciertos y política

Sin embargo, la historia nos dice que la música y los conciertos han tenido un papel protagónico tanto en la manifestación política como en la social.

El ejemplo más notorio es seguramente el histórico concierto de Woodstock, programado entre el 15 y el 17 de agosto de 1969, extendido hasta el 18 de agosto. Un evento en el cual participaron cerca de 500.000 en una granja del estado de Nueva York, en busca de “tres días de paz y música” y protagonizados por artistas de fama internacional que a través de sus canciones, se expresaban en contra de la Guerra del Vietnam.

De carácter político completamente opuesto, fue el concierto que David Bowie realizó el 6 de junio de 1987 en Berlín Oeste, consciente que jóvenes que vivían al otro lado del muro y no se identificaban con el proyecto socialista, se habrían acercado para escucharlo, cantar y aplaudirlo.

A penas seis días después y también muy cerca del Muro junto a la Puerta de Brandenburgo, Ronald Reagan pronunciaba el histórico discurso en el que retaba a Gorbachov a tirar el Muro.

Tres años después, el 21 de julio de 1990, se realizaría un mega-concierto en Alemania para conmemorar la caída del célebre Muro de Berlín.

Si hubieron músicos y cantantes que se identificaron a nivel ideológico con posturas anticomunistas, sin embargo, es nuestro deber recordar a las extraordinarias figuras de cantautores y artistas que en cambio, en nuestra región, hicieron de la lucha para la justicia social, su bandera. Hablamos de Joan Manuel Serrat, de  Joaquín Sabina, Mercedes Sosa, Alí Primera, Víctor Jara, Violeta Parra, Bob Marley, Silvio Rodríguez, entre otros.

Muchos de estos nombres, los vinculamos al II Festival de la Nueva Canción Latinoamericana celebrado en Managua, Nicaragua, del 18 al 24 de abril de 1983, durante la Revolución Popular Sandinista.

“Abril en Managua” fue un concierto en el que participaron importantes trovadores latinoamericanos, quienes se expresaron a favor de la paz y en contra de la agresión norteamericana en contra de Nicaragua: Amparo Ochoa, Luis Rico, Alí Primera, Chico Buarque, Daniel Viglietti, Adrián Goizueta, Silvio Rodríguez, Mercedes Sosa y los hermanos Mejía Godoy.

Para concluir esta reflexión sobre música, conciertos y política, consideramos importante reafirmar que el discurso posmoderno que pretende vendernos los grandes mega-conciertos, (como el «Venezuela Aid Live» de ayer en Cúcuta, Colombia) como el iniciativas humanitarias, no son ni apolíticas ni inocentes.

Ya que estamos conscientes que los conceptos de “derechos humanos” y “ayuda humanitaria” se han convertido, en las últimas décadas, en sutiles dispositivos para la intervención y la guerra no convencional contra aquellos países que el Imperio pretende dominar, destruir y explotar.

Fuentes consultadas:

https://www.eltiempo.com/cultura/musica-y-libros/por-que-los-conciertos-son-utilizados-como-una-estrategia-politica-329424

https://www.elespectador.com/noticias/el-mundo/la-musica-como-arma-politica-articulo-841100

https://www.france24.com/es/20190222-venezuela-aid-live-conciertos-humanitarios

 

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