Daniel Ortega

Daniel Ortega defiende los derechos de los trabajadores ante el panorama sanitario y económico actual

El Presidente de la República, Comandante Daniel Ortega, acompañado de la Vice Presidenta, Compañera Rosario Murillo, evocó la presencia de los Héroes y Mártires en las luchas actuales por los derechos de los trabajadores, la libertad y la autodeterminación.

Durante el acto en homenaje al eterno Comandante Tomás Borge, en el noveno aniversario de su paso a la inmortalidad, destacó la importancia del 1 de mayo, fecha en que recordamos la fuerza de los trabajadores y su capacidad para unirse a favor de un cambio.

Igualmente, señaló el virus del capitalismo con su expansionismo y ansias de poder, que ponen en peligro las libertades de los países en vías de desarrollo, incluso cuando estamos bajo el impacto de una pandemia como la Covid-19, cuyas vacunas suscitan una auténtica guerra de poder en el escenario internacional.

Dijo Daniel: “queridos compañeros, queridos hermanos, trabajadores, trabajadoras, estamos en esta batalla que la están librando también los trabajadores en todo el mundo. La batalla en contra del virus del capitalismo, ahí está la raíz del problema porque pandemias como esta han habido muchas a lo largo de la historia de la humanidad, donde han muerto millones de seres humanos. Pero una pandemia que se produzca y provoque tantos muertos, tantos fallecidos en los países desarrollados, en los países más ricos, en los Estados Unidos, en los países europeos. Es inconcebible, porque se supone que son países que tienen tantos recursos como para poder proteger a la población y que en caso de una epidemia como esta pues tienen también un servicio de salud instalado que va a actuar rápidamente”, señaló.

Está el financiamiento para que puedan llegar las vacunas a las países en vías de desarrollo, pero hay un pleito entre los países desarrollados que se apropian del fármaco y se niegan a aportar a ese mecanismo, que fomenta el flujo de la inmunización.

“Lo que ha puesto al descubierto esta epidemia es que no existe esa conciencia y vemos cómo se saturan los hospitales en los países desarrollados. Cómo se imponen medidas restrictivas, cómo se producen situaciones ya de confrontación entre la población y las decisiones que toman los gobiernos”, agregó.

Agregó que esos gobiernos “no son capaces de conducir esta crisis, sino que están más bien entre ellos, entre los ricos luchando, peleando, enfrentándose para ver quién se queda con las vacunas, a ver quién pone más plata para que le vendan a ellos las vacunas, porque no hay suficientes vacunas produciéndose en el mundo como para abastecer a toda la demanda que tienen los países capitalistas”.

“Ya no digamos la demanda que tenemos los países en vías de desarrollo en Asia, en África, en América Latina. Solo hablamos de lo que es la demanda de los países ricos. Y lo dicen con toda tranquilidad, pues, que ellos quieren asegurar en primer lugar la salud de todos sus ciudadanos, y está bien. Y que quieran vacunar a todos los ciudadanos, está bien. Pero que se estén disputando entre ellos las vacunas y que le estén cerrando la posibilidad de acceder a las vacunas a los países en vías de desarrollo, que no estén dispuestos a que se administre la vacuna de una manera justa, es decir, que a ellos se les dé una cuota mayor, pero que de ahí también se pase una cuota a los países en vías de desarrollo, porque ahí están los acuerdos, están los mecanismos, está el financiamiento para que puedan llegar las vacunas a los países en vías de desarrollo. Pero ¿qué pasa? Hay un pleito entre los países desarrollados que no da lugar a que la vacuna ni siquiera circule entre ellos mismos, sino que se apropian de la vacuna los más poderosos entre los poderosos y se niegan a aportar vacunas a través del sistema que traería no el 100% de las vacunas que necesitan estos países, pero traería un flujo de vacunas que ya significaría un alto grado de protección para todos estos países”, explicó.

Por eso se ha prolongado tanto la epidemia, toman posiciones erráticas y contradictorias entre ellos mismos.

Asimismo, apuntó como la crisis sanitaria ha provocado una pausa en el desarrollo económico global y en consecuencia se han disparado los índices de desempleo, con la quiebra de empresas, el cierre de líneas aéreas, entre otras.

“¡Y cómo están sufriendo los trabajadores en el mundo! ¿Por qué? Porque el desempleo ha alcanzado cifras, quedan desconocidas, por la cantidad de empresas que han cerrado, por las medidas restrictivas que se han tomado; entonces, esto nos ha afectado la economía mundial”.

Añadió que “algunos grupos económicos más bien salen ganando con esta situación, hacen más dinero; en primer lugar, digamos las grandes empresas que fabrican medicamentos, hacen mucho dinero; las grandes empresa que trabajan equipos de comunicación, hacen mucho dinero, porque ahora todo mundo andan buscando equipos para comunicarse, y hacer reuniones a través de las computadoras”.

En países como Nicaragua, los trabajadores no han dejado de trabajar, dijo luego. «Claro, hay muchos países (no vamos a decir que en todos los países), pero muchos países como aquí, en Nicaragua, bueno, los trabajadores han sabido enfrentar esta epidemia. Bueno, la epidemia es una amenaza, pero no han dejado de trabajar, porque dejando de trabajar, pues sencillamente, están renunciando a los ingresos básicos para poder alimentarse; entonces, ya no van a morir por el virus, sino que van a morir de hambre”.

«Los campesinos no han dejado de producir la tierra, la siguen produciendo, a pesar de que están los llamados de quienes dicen, que hay que encerrarse. Imagínense, que hay que encerrarse. ¿Qué ganamos encerrados?, ¿qué gana el trabajador encerrado? ¿Qué gana el campesino encerrado? a esperar la muerte, a esperar la muerte…”, reflexionó.

Matizó que, en cambio, “¡cómo se ha venido trabajando! Y queremos felicitar a todos los trabajadores de la ciudad y el campo, y queremos felicitar a los trabajadores de la zona franca, y queremos felicitar a los productores, pequeños, medianos y grandes que no han dejado de trabajar, que no han dejado de producir, y no faltan los alimentos en nuestro país. Incluso, podemos también exportar, parte de estos alimentos los podemos exportar a otros pueblos hermanos que no tienen una producción grande de productos básicos como: el frijol, el maíz, café, la carne; o sea, todo eso se ha seguido produciendo, la economía se sigue moviéndose”.

“Entonces, aquí vemos, cómo está siempre ahí oculta la maldad de los que asesinaron a los obreros, allá en los Estados Unidos; esa maldad está allí por todo el mundo y la tenemos aquí también. Esos ya quisieran ponerles una soga al cuello a todos los trabajadores nicaragüenses. Ya quisieran, lo han intentado y lo viven soñando y viven pidiendo que las potencias vengan a poner la soga al cuello al pueblo nicaragüense, pero seguirán, seguirán con esa actitud de maldad, porque esa es maldad, cobardía, maldad y ahí no hay ningún amor a la patria, no hay ninguna identidad con Nicaragua, esos son ciudadanos norteamericanos, nacidos en Nicaragua, pero son ciudadanos norteamericanos, esa es la verdad; su mentalidad está subordinada a la política norteamericana”, añadió.

Subrayó luego el Presidente de Nicaragua que “por eso es que ellos quisieran que el país se paralizara frente a la pandemia y que el país se derrumbara y que la economía se detuviera, pero ni en los momentos más difíciles, donde los actos de terrorismo en abril, y en los momentos más difíciles de la pandemia, en ningún momento este pueblo ha dejado de trabajar, en ningún momento este pueblo ha dejado de producir, de construir escuelas, puestos de salud, hospitales, carreteras, caminos, viviendas, hay vamos adelante y seguiremos construyendo, y ellos se quedarán con sus maldades ahí, rumiando sus maldades, que los perdone Dios, porque el pueblo y la ley no los va a perdonar jamás. ¡Qué vivan los trabajadores de Nicaragua! ¡Qué vivan los trabajadores del mundo! ¡Qué viva el primero de mayo! ¡Qué vivan los héroes de Chicago!”, sentenció.

 

La Voz del Sandinismo

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