Carta abierta a la Nicaragua Libre y el mundo entero

Soy Herman Van de Velde, de origen belga, con 38 años de trabajar en y desde Nicaragua en el área socio-educativa. Este testimonio sale de mi profundo sentir y pensar, analizando críticamente la coyuntura que vivimos y los sueños que vamos concretando en Nicaragua: que nos dejen construir juntas/os un futuro cada vez de mayor calidad de Vida para todas y todos las/os nicaragüenses de buena voluntad.

Desde el 2007, en este país se están desarrollando proyectos socio-económicos nunca vistos en nuestra historia (energía, agua potable, viviendas sociales, carreteras / caminos y calles, educación gratuita construyendo calidad en el aprender (formación docente inicial y continua, programas nutritivos en todas las escuelas públicas, la mochila escolar con libros de texto y materiales educativos gratis para toda la niñez en estas escuelas, un 450% de aumento salarial desde el 2007 hasta la fecha y programas como Consejería de comunidades educativas integrando el hogar, la familia en el quehacer educativo, por ejemplo) y cobertura tanto en la ciudad como en el campo (preescolar, primaria, secundaria, universidad en el campo), atención gratuita en salud a través de un sistema comunitario de salud (puestos de salud, centros de salud, clínicas móviles, hospitales por todo el país), oportunidades de recreación y ejercicio del deporte en todos los municipios, la lucha contra la pobreza a través del apoyo a la producción con programas como usura y hambre cero, apoyo a micro – pequeños y medianos emprendimientos, fomentando una economía popular (impulso de ferias y el microcrédito),… y más, mucho más, también estableciendo prioridades hacia mujeres en sus diferentes programas que trastocan problemas estructurales, como la violencia sexual y las respuestas ante emergencia de todo tipo (prevención). Solo el FSLN ha presentado y divulgado, en este momento, un programa integral de lucha contra la pobreza para los siguientes 5 años.

No encuentro en este país otra propuesta política de cara a las elecciones de noviembre próximo que pueda garantizar la continuidad en la construcción de, cada vez mayor calidad de Vida para todo nuestro pueblo.

Seguir construyendo la paz que tanto anhelamos también implica tomar medidas indispensables como: luchar contra la desinformación y la guerra mediática de parte de personas con intereses anti-Nicaragua libre y los monopolios de la comunicación que desean ver a Nicaragua dependiente de políticas intervencionistas de parte de EEUU y la UE, como en el tiempo del somocismo. Entre estas personas con intereses ajenos al bienestar y el bien de nuestro pueblo, además de representantes de la burguesía histórica, también se mueven ex-sandinistas quienes en algún momento jugaron un papel en la historia de la Revolución Popular Sandinista, pero se voltearon por no poder cumplir sus ansias de poder. Estas personas se basan en la autoridad que en algún momento de nuestra historia tuvieron para desinformar ayer y hoy sobre lo que se está construyendo en Nicaragua. Conocí personalmente varias de ellas, tal que me consta lo que digo.

Construir la Paz, también implica tomar medidas a nivel interno dejando descubiertos los mecanismos para la recepción de financiamiento externo que tiene como objetivo la realización de actividades desestabilizadoras con intenciones de golpe de estado, tal como ocurrió en el 2018 y como se está tratando de hacer en estos meses preelectorales.

Igualmente, implica dejar al descubierto lo nefasto que son organismos regionales e internacionales como la OEA y otros, no solo en el caso de Nicaragua, promoviendo más bien golpes de estado (Nicaragua, Bolivia, …), sino también, representando y promoviendo políticas de intervención directa en asuntos internos de nuestros países, especialmente aquellos que tienen políticas no alineadas a los intereses de EEUU y la UE.

Hago un llamado a la comunidad internacional a respetar Nicaragua, a reconocer y disfrutar los avances enormes de los que hemos podido disfrutar desde el 2007, de dejar de intervenir en sus asuntos internos a través de la des-información, las sanciones / agresiones absurdas y el querer desconocer los resultados de unas elecciones aún por celebrar.

Nicaragua merece respeto,

Nicaragua quiere paz, que se le deje en paz, Nicaragua es un país libre y soberano y, sin duda alguna, seguirá luchando, tal como lo está haciendo para profundizar su independencia, fomentando cada vez mayor calidad de Vida para todas y todos.

05-08-2021
Herman Van de Velde

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